El placer por
el arte debe cultivarse desde que nacen, ya que durante sus primeros años de
vida asimilan con mayor facilidad cualquier tipo de conocimiento. “Los niños
por lo general tienen un gran potencial de creatividad, se trata de respetar
sus tiempos de aprendizaje y darles libertad”.
Detente en el
siguiente vídeo. Resulta bastante ilustrativo al respecto y nos da una clara
respuesta a:
¿Qué ocurre si das tiempo a un niño para realizar una acción?
1. No le digas qué dibujar o pintar, déjalo que eche a volar su
imaginación. Anímale a tomar sus propias decisiones. Lo que ellos aprenden y
descubren por sí mismos durante el proceso creativo es lo más importante. La
independencia y el control son componentes importantes en el proceso creativo.
2. No “arregles” sus dibujos. Los niños ven el mundo de forma diferente.
Lo importante es que dé rienda suelta a su creatividad y que le preguntes qué
está dibujando para que él identifique sus creaciones.
3. Busca actividades artísticas que
estén a su nivel. Que
encuentre en ellas placer y jamás frustración. Apúntale a un taller de arte, por ejemplo.
4. Ofrécele gran variedad de
materiales y de experiencias creativas:
trazar, pintar, esculpir, acudir a museos, trabajar con arcilla, etc. La
plastilina es una gran opción ya que a partir de ella los niños empezarán a
moldear sus propias figuras.
5. Exhibe “las obras de arte” de tu
hijo en casa. Muéstraselas
a las visitas que llegan a la casa, sobre todo si tu niño está cerca y los
puede escuchar elogiando sus trabajos.
6. Incentiva su curiosidad. Entre los 3 y 10 años se les puede
formular preguntas como: “¿Qué pasaría si las personas volaran?”, “¿en qué se
parecen un gato y un elefante?”. Obviamente, no existen respuestas buenas o
malas, lo que importa es que se les permita expresar o lanzar muchas ideas a
partir de un tema, que utilicen su imaginación y encuentren múltiples
respuestas a una pregunta.
7. Deja que se equivoque. El miedo a fallar es un temor
aprendido que los niños pequeños ni tienen. Ellos están dispuestos a realizar
muchas preguntas y hallar respuestas que no necesariamente son las correctas.
Lo importante es permitir que cometan errores, sólo así se constituirán nuevos
aprendizajes.
8. Inventad historias juntos. Busca dos palabras que no guarden
relación aparente (por ejemplo, bruja y economía), y cread entre los dos un
cuento en el que aparezcan ambas. Además de pasar un buen rato, se incentiva la
capacidad de comprensión, abstracción y expresión verbal.
9. Descubre sus intereses. Si, por ejemplo, le gustan los
animales, puedes proponerle pintar un zoo o realizar un collage con fotos de
animales que encontréis en las revistas… Sea cual sea la actividad que vayáis a
realizar, enfócala hacia algo que a tu hijo le guste.
10. Realiza actividades con tus hijos.
Así lo aconseja Isabel Moltó, “si los padres dedican un
tiempo a realizar actividades con ellos se suma el placer de dibujar o pintar
con el rato que están juntos. A veces no todos los padres tienen ni el tiempo
ni la paciencia de dibujar un elefante verde volador ni tampoco espacios donde
pintar con pinceles pero sí se pueden hacer un montón de cosas con ellos en
casa”.
Isabel Moltó,
diseñadora de joyas, crea un lugar que invita a soñar y expresarse artísticamente. La idea surgió porque en Madrid se pueden encontrar talleres
dentro del programa expositivo de los museos pero no suelen tener continuidad,
lo cual se queda en algo anecdótico para el niño. Cuando Isabel tuvo a sus
hijos echaba en falta talleres donde pudieran ir todo el año y realizar
diferentes actividades y desarrolló su propia iniciativa.
Más info: Parte de este texto está extraído del artículo de todopapás Fuente: Antonio Machón. Isabel Moltó, talleres en Cabinet Redacción: Irene García

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